Qué es un algoritmo
Una receta de cocina es un algoritmo: pasos concretos, en un orden, que llevan a un resultado. En informática es lo mismo, pero escrito para que lo ejecute una máquina. Cuando se habla de «el algoritmo de Google» o «el algoritmo de Instagram», se habla del conjunto de reglas y modelos que deciden qué ves.
Algoritmos clásicos y algoritmos de IA
- Clásicos: alguien escribe todas las reglas («si el pedido supera 50 €, envío gratis»).
- De aprendizaje automático: el algoritmo aprende las reglas a partir de ejemplos. No le dices cómo detectar spam: le enseñas miles de correos y aprende a distinguirlos.
Ejemplo real
El algoritmo de recomendación de una tienda online analiza lo que has visto y comprado, lo compara con clientes parecidos y te muestra productos con más probabilidad de interesarte. Nadie ha escrito una regla para cada cliente: el algoritmo lo aprende de los datos.
Para qué te sirve en tu negocio
Entender qué hay detrás de los algoritmos de Google, Meta o Amazon te ayuda a trabajar con ellos en vez de contra ellos. Y en tu propio negocio, muchos procesos pueden describirse como algoritmos y, por tanto, automatizarse.
Errores comunes
- Pensar que «el algoritmo» es algo misterioso: son reglas y modelos con objetivos concretos.
- Creer que los algoritmos son neutrales: reflejan los datos y objetivos con los que se diseñan.
- Intentar engañar a los algoritmos de plataformas en lugar de darles lo que premian.
Preguntas frecuentes
¿Todo algoritmo es inteligencia artificial?
No. La mayoría de algoritmos son reglas fijas. Solo los que aprenden de datos se consideran IA.
¿Qué es el sesgo algorítmico?
Cuando un algoritmo produce resultados injustos o desequilibrados por los datos o el diseño.
¿Qué es el algoritmo de Google?
El conjunto de sistemas que decide qué resultados mostrar y en qué orden.
