Sin fórmulas mágicas. Sin metodologías con nombre raro.
Solo trabajo, criterio y más de 10 años haciéndolo.
Más de 30 proyectos propios y 100 proyectos de terceros.
En 2011 monté Publicidad en la Nube porque me apetecía escribir sobre marketing. Sin plan, sin estrategia, solo con ganas. Ese blog me llevó a conocer gente, a dar charlas, a que me llamaran de agencias.
Lo que vino después fue una carrera en la que siempre he tenido algo propio en marcha mientras dirigía equipos en agencias. No porque no me gustara trabajar con otros — sino porque soy incapaz de no tener un proyecto entre manos.
He dirigido equipos de hasta 45 personas, gestionado proyectos de marcas que facturan cientos de millones, dado clases en másters y conferenciado en cuatro países. Y ahora he vuelto al origen: trabajar directamente con proyectos que me interesen, sin capas de por medio.
Completar un Ironman no te hace mejor profesional. Pero te enseña que no hay atajos, que la constancia gana a la intensidad y que el equipo importa tanto como el individuo. Eso sí lo aplico cada día.
Un tipo de los que siempre pide el balón y sabe qué hacer con él. Representa grandes valores: compañerismo, entrega, sacrificio, esfuerzo, humildad e integridad. Siempre le querría en mi equipo.
He visto evolucionar a Carlos como pocos dentro del mundo del Marketing Digital. Obstinado, meticuloso, predispuesto a ayudar, pero sobre todo a aprender para poder aportar más valor del que ya da habitualmente.
Si algo es Carlos es activo por naturaleza. Si algo es Carlos es innovador y curioso. El atípico profesional dispuesto a ir siempre un paso por delante, un paso más lejos.